VilleoCare

Bienestar y compañía

Días más llenos para tus padres, más tranquilidad para ti

VilleoCare recuerda las medicinas, propone movimiento y partidas de cartas, recoge los recuerdos de toda una vida y deja a la familia a un botón de distancia.

  • Letra grande, botones anchos y lectura en voz alta: se usa sin experiencia
  • Se abre desde el navegador del móvil, la tableta o el ordenador: nada que instalar
  • Los nietos entran con un enlace, sin registrarse

Disponible en español, italiano, inglés, francés y alemán.

Un día, por ejemplo

Martes

  • 08:00 · Pastilla de la mañana Tomada, confirmada con un botón
  • 10:30 · Diez minutos sentada Brazos y hombros, con el vídeo
  • 17:00 · Cartas con Sara La nieta entra desde su enlace
  • 21:00 · Dos líneas de diario Contadas en voz alta, no escritas

Las actividades se eligen una a una: ninguna es obligatoria.

Tres situaciones que quizá reconozcas

No hemos inventado problemas nuevos. Hemos cogido los tres que más se repiten en las familias y hemos puesto al lado lo que la app hace de verdad.

Situación 1

«Nunca sé si se ha tomado las pastillas»

Las cajas son muchas y los horarios se parecen todos. Llamar a media mañana para preguntar «¿te las has tomado?» es una pregunta que no gusta a ninguno de los dos.

Qué hace VilleoCare

  • A la hora prevista el teléfono suena y muestra a pantalla completa el nombre del medicamento, con letra muy grande y un sonido que se oye desde la otra habitación.
  • Basta un botón para decir que ya está. Si no llega respuesta, el aviso vuelve unos minutos después.
  • Los familiares a los que ha dado permiso ven la confirmación: ya nadie tiene que llamar para preguntarlo.
  • Las confirmaciones quedan en un calendario, así nadie tiene que acordarse de qué pasó ayer.

VilleoCare recuerda los horarios que habéis puesto vosotros. No decide qué tomar y no sustituye las indicaciones del médico.

Situación 2

«Los días son todos iguales»

Quien vive solo pasa muchas horas en silencio. La televisión llena el ruido, no el tiempo: después de comer la tarde es larga y no hay nada que esperar.

Qué hace VilleoCare

  • 105 fichas de gimnasia suave con vídeo: brazos, piernas, equilibrio, respiración. La mayoría se hacen sentado y sin aparatos.
  • Juegos de cartas italianos — briscola, scopa, scala 40, tressette, burraco, ramino — contra el ordenador, o con hijos y nietos conectados desde su casa.
  • Juegos de memoria, de palabras y concursos. Un pasatiempo, como el crucigrama del periódico pero con letra grande.
  • Canciones italianas de los años cincuenta a los ochenta y 92 hechos que marcaron el siglo veinte, de 1930 a 2000: dos minutos de música y arrancan los relatos.
  • Un compañero de voz con quien cruzar dos palabras cuando la casa está demasiado silenciosa. Se habla y responde: no hay nada que escribir.

Situación 3

«Vivo lejos y llamo cinco veces al día»

Trescientos kilómetros o dos horas de coche cambian poco: la cabeza se queda allí. Y cada llamada acaba siendo un control disfrazado de saludo.

Qué hace VilleoCare

  • Videollamadas, mensajes escritos y notas de voz dentro de la misma app, con las caras grandes y un solo botón para contestar.
  • El portal familiar se abre con un enlace: los nietos escriben su nombre y ya están dentro, sin registrarse y sin contraseñas que recordar.
  • El diario de recuerdos se dicta en voz alta. Lo que sale se convierte en el Libro de la Vida, que se puede imprimir y regalar.
  • El botón SOS avisa hasta a cinco contactos elegidos con la ubicación, permite llamar al 112 e imprime una tarjeta con QR para llevar en la cartera.
  • Si el teléfono registra un movimiento brusco, la app pregunta si todo va bien y, sin respuesta, avisa a los contactos. No reconoce caídas y no llama a emergencias en vuestro lugar.

El botón SOS avisa a las personas que habéis indicado vosotros. Para una urgencia real el número sigue siendo el 112.

Qué hay dentro de la app

Ocho cosas sencillas en el mismo sitio. Se enciende por la mañana y el día ya tiene un hilo que seguir.

  • Avisos de medicación

    Alarmas repetidas o puntuales, tres sonidos a elegir, pantalla completa con el nombre del medicamento y un botón para confirmar.

  • Movimiento cada día

    105 fichas guiadas paso a paso, con vídeo, cronómetro y contador de repeticiones. Se eligen por duración, sentado o de pie.

  • Cartas italianas

    Seis juegos con rival por ordenador en tres niveles, cursos para aprenderlos desde cero, torneos y partidas con la familia conectada.

  • Juegos y concursos

    Memoria, secuencias, palabras, rompecabezas y preguntas. Puntos, niveles y pequeños reconocimientos: una razón más para volver mañana.

  • Diario de recuerdos

    Se cuenta en voz alta. Las preguntas ayudan a arrancar, las etapas de la vida ponen orden y al final se imprime el Libro de la Vida.

  • Música y recuerdos

    Canciones italianas de los años cincuenta a los ochenta y 92 hechos de 1930 a 2000, para que vuelvan las historias de familia.

  • Compañero de voz

    Una voz con la que hablar cuando no hay nadie en casa. Se usa sin tocar el teclado, diciendo las cosas como salen.

  • Botón SOS

    Un botón grande, hasta cinco contactos, la ubicación, la llamada al 112 y una tarjeta con QR para imprimir y llevar en el bolso.

Pensada para quien dice «yo no sé usar esto»

Casi todas las apps para mayores las hace gente que nunca ha visto a una persona de ochenta años intentar acertar un botón pequeño. Aquí el punto de partida fue el contrario: primero se lee, luego se toca, luego todo lo demás.

Si a los diez minutos tu padre no entiende nada, no es culpa suya. Escríbenos y cuéntanoslo: arreglar ese paso vale más que cualquier función nueva.

  • Texto de 16 a 48 píxeles Se elige una vez y vale en todas partes. Ninguna pantalla se queda con letra pequeña.
  • Botones de al menos 56 píxeles Anchos como la yema de un dedo y separados: se falla menos aunque tiemblen las manos.
  • Contraste alto y tema oscuro Para los ojos cansados por la noche y para quien lee mejor sobre fondo negro.
  • Lectura en voz alta Las pantallas se dejan leer. El diario y los mensajes se dictan en vez de escribirse.
  • Cinco idiomas Español, italiano, inglés, francés y alemán. Cada persona elige el suyo, en la misma cuenta.

Para quién es

Tres puntos de vista sobre la misma app: quien la configura, quien la usa cada día y quien la lleva dentro de una residencia.

  • Eres hija o hijo

    Configuras tú los avisos, los contactos del SOS y las actividades de la semana, desde tu propio teléfono aunque estés a cien kilómetros. Luego recibes las confirmaciones que tu madre o tu padre haya decidido compartir, y dejas de llamar para preguntar.

  • Eres tú quien la usa

    Letra que se agranda hasta 48 píxeles, botones de al menos la yema de un dedo, contraste alto y lectura en voz alta de las pantallas. Un tutorial acompaña la primera vez y no hay nada que instalar.

  • Diriges una residencia o un centro de día

    Panel para el personal, actividades de grupo, bingo digital, comedor con las preferencias y las costumbres culturales de cada residente, notas de voz al final del turno y un muro que mantiene informadas a las familias. Para el centro de día: calendario de actividades y reserva del transporte.

Una nota sobre esta web

La app está traducida por completo al español. Esta web todavía no: las guías, las respuestas largas, la página de precios y el aviso legal están en italiano. Preferimos decirlo antes que mandarte a una traducción automática.

Escríbenos en español a info@villeocare.com: responde una persona, y los precios y las condiciones para residencias se explican bien por correo.

Web en italiano Precios (en italiano) Para residencias (en italiano)

Preguntas frecuentes

Mi padre nunca ha usado un móvil moderno. ¿Podrá?

Es exactamente el caso para el que se pensó. La letra crece hasta 48 píxeles, los botones miden al menos la yema de un dedo, el contraste es alto y cada pantalla se puede leer en voz alta.

La primera vez un tutorial acompaña paso a paso. Y quien le ayuda puede configurar avisos, contactos y actividades desde su propia casa.

¿Hay que instalar o comprar algo?

No. VilleoCare se abre desde el navegador de un móvil, una tableta o un ordenador, sin pasar por ninguna tienda de aplicaciones. Si resulta cómodo, se añade a la pantalla de inicio y a partir de ahí se abre como cualquier otra app.

También funciona cuando la conexión va y viene: las confirmaciones se guardan y se envían en cuanto vuelve la línea.

¿VilleoCare es una app médica?

No. VilleoCare no es un producto sanitario: no mide nada, no da indicaciones médicas y no sustituye la opinión del médico.

Es una app de bienestar y compañía: recuerda los horarios que habéis puesto vosotros, propone actividades y mantiene el contacto con la familia. Las decisiones sobre la salud siguen siendo del médico de cabecera. En caso de emergencia se llama al 112.

Somos una familia italiana que vive en España. ¿Funciona?

Es una de las razones por las que la app existe en cinco idiomas. Tu madre en Italia lo tiene todo en italiano mientras tú usas la misma app en español: los dos veis los mismos avisos, mensajes y fotos.

Los juegos de cartas y la música son italianos, y normalmente esa es la gracia: son los juegos y las canciones con los que creció esa generación.

¿Los nietos tienen que registrarse para jugar?

No. Reciben un enlace, escriben su nombre y ya están en la partida. Lo mismo vale para el portal familiar, donde encuentran las notas de voz, las fotos y las preguntas que hacerle al abuelo.

Los enlaces se pueden revocar o regenerar en cualquier momento desde la cuenta que los gestiona.

¿Qué pasa con los datos de mi madre?

Los consentimientos se dan uno a uno y se retiran cuando ella quiera. Desde los ajustes se exportan todos los datos a un archivo o se pide la supresión de la cuenta.

Quién ve qué lo decidís vosotros: cada familiar, médico de confianza o nieto invitado tiene permisos separados, que se pueden cambiar o revocar.

Pruébala esta noche, con él o con ella al lado

Bastan diez minutos: se pone el primer aviso, se elige una canción y se juega una partida de cartas. Si al cabo de media hora no os convence, habéis perdido media hora.

Responde una persona, no un formulario automático.